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lunes, 25 de mayo de 2015

Unidad y Cambio, por Omar Barboza Gutiérrez

Omar Barboza Gutiérrez mayo de 2015

El momento del cambio político ha llegado, comenzará con un gran triunfo de la Unidad Democrática en las próximas elecciones parlamentarias nacionales. Por eso desde antes que se celebraran, la desesperación del oficialismo condujo a los principales representantes del cogollo oficialista a tratar de descalificar las elecciones primarias de la oposición, porque eso fue lo que acordaron en ese gran laboratorio de mentiras en que han convertido al Palacio de Miraflores.

El éxito de las primarias de la Unidad es indiscutible, y por eso es que afirmamos que con ese evento se puso en marcha el cambio político en Venezuela. La MUD tenía prevista la participación de unos 350.000 electores en vista de que se celebrarían en sólo 33 Circuitos electorales, sin publicidad para promoverlas, tomando en cuenta además que muchos de los opositores solo participan en la elección definitiva porque es la que les interesa, y muchos de los empleados públicos o relacionados con empresas del Estado, para evitar represalias, no participan en una elección que es solo entre opositores, pero que si irán a votar por la Unidad el día definitivo para las parlamentarias. Sin embargo las previsiones de la MUD se quedaron cortas, ya que acudieron a votar 641.374 electores, lo que se puede comprobar a través del CNE, y da una idea de la disposición mayoritaria de los venezolanos para participar votando con la finalidad de producir un profundo cambio político en nuestro país.

Las críticas del oficialismo a nuestras primarias también tienen el objetivo de camuflar el simulacro de primarias que organiza el PSUV, donde 1.152 candidatos solo pueden aspirar a 87 cargos, dado que el resto, los 80 cargos que tienen más chance de salir, se los reservan Maduro y la cúpula del PSUV para luego proclamar que hicieron el proceso más democrático de la historia, pero ya el pueblo se cansó de sus mentiras.

La sociedad democrática volverá a demostrar en este proceso, que la Unidad es la estrategia vital para derrotar al proyecto contra natura que hoy gobierna a Venezuela. La madurez y responsabilidad histórica de la dirigencia política opositora, acompañada por el pueblo, se impondrá a las maniobras del gobierno y de los tránsfugas alquilados para dividirla, y a pesar de nuestra pluralidad política, saldremos con candidatos únicos para todos los cargos a elegir, porque imperará el interés superior que representa la obligación que tenemos de sacar a Venezuela de esta pesadilla, y conducirla hacia un futuro de progreso y paz con libertad.

La inmensa mayoría de nuestro pueblo quiere un cambio porque los hechos lo han convencido de que no es posible superar los problemas y dificultades actuales, mientras permanezcan en el poder quienes las han causado, destruyendo nuestra economía y dividiendo a la población incitándola al odio entre hermanos, con la finalidad de imponer un proyecto totalitario que solo beneficia las desmedidas ambiciones personales de los que forman parte del grupo que ejerce el poder de espaldas a los intereses y necesidades del pueblo venezolano. Han despilfarrado la inmensa fortuna que le ha ingresado al país por su petróleo, y con su actuación lo que han generado es escasez, alto costo de la vida, inseguridad personal, y mucha corrupción con impunidad.

El propósito nuestro está claro, es el de poner la Asamblea Nacional al servicio del pueblo y no del gobierno, ejerciendo a plenitud las facultades constitucionales del Poder Legislativo venezolano, especialmente las de control del uso de los dineros públicos y de la gestión del gobierno y de los miembros que lo integran. Hoy la Asamblea Nacional es una oficina más del Poder Ejecutivo, y a cambio de ello los integrantes de la fracción parlamentaria del oficialismo reciben los favores y privilegios con los cuales les pagan por estar arrodillados ante el poder, en vez de representar a sus electores. Mientras los parlamentarios de la Unidad Democrática orientamos nuestra presencia en ese cuerpo para dar testimonio de resistencia democrática en representación de nuestros electores, la mayoría oficialista impide que se traten los problemas que afectan la calidad de vida de la gente y los intereses de Venezuela.

La Venezuela de los sueños de la inmensa mayoría de nuestros compatriotas, solo tiene dos candidatos para las próximas elecciones parlamentarias: la Unidad y el Cambio, para lograr modificaciones políticas, económicas y sociales profundas que el pueblo venezolano se merece y necesita con urgencia.

Omar Barboza Gutierrez

barbozaomar@yahoo.com

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