miércoles, 26 de noviembre de 2014

Asesinatos políticos: ¿Cuándo, cuántos y quiénes?, Eddie Ramírez


Por Eddie Ramírez, 25/11/2014

El régimen vende mentiras y algunos opositores las compran. Preguntas tales como cuándo empezaron los enfrentamientos en las calles y cuántos ciudadanos fueron asesinados este año por motivos políticos tienen respuestas contundentes. Quiénes fueron los asesinos es algo complejo porque algunos presuntos causantes de las muertes no han sido sentenciados y otros todavía no están identificados. Las agresiones a los estudiantes y la respuesta de estos con trancas de calles se iniciaron antes del 12 de febrero. Efectivamente, el 4 de febrero los estudiantes de la Universidad de Los Andes, núcleo San Cristóbal, protestaron por la inseguridad y en respuesta los policías destruyeron una garita, rompieron un cajero automático y detuvieron dos jóvenes. Al día siguiente protestaron cursantes de la Universidad del Zulia. El día 10 detuvieron a cuatro estudiantes y a una dama en San Cristóbal e integrantes de las universidades de Anzoátegui se sumaron a las protestas. Es decir que las mismas no las inició Leopoldo.

Después del 12 de febrero fueron asesinados 14 ciudadanos identificados con la oposición, trece de ellos por disparos y uno por golpes. Como supuestos responsables el ministerio público señaló que uno de ellos fue por disparos de guardias nacionales, tres por funcionarios públicos (uno del Sebin, otro del CICPC y un empleado ministerio). Nueve fueron asesinados por paramilitares rojos y existen pruebas de que uno de los asesinatos fue por golpes de guardias nacionales. A la cifra anterior pareciera razonable incluir las muertes de dos ciudadanos arrollados expresamente por vehículos conducidos por oficialistas molestos por la interrupción de la calle.

De los partidarios del oficialismo fueron asesinados once ciudadanos, de ellos seis de la guardia nacional y dos de la policía nacional. No se incluye en esta cifra el caso especial de Juancho Montoya, dirigente de un colectivo armado, quien según la fiscalía fue asesinado por un compañero de fechorías. Hay otro caso de un aparente partidario del oficialismo también asesinado pero en circunstancias dudosas. Llama la atención que en ninguno de estos casos se han identificado posibles asesinos, ¿dispararon paramilitares rojos contra los guardias o fueron opositores radicales?

En resumen, fueron asesinados 14 ciudadanos opositores por paramilitares rojos, guardias nacionales y funcionarios policiales. Del lado del oficialismo fueron asesinados doce ciudadanos, uno de ellos por un funcionario policial y once supuestamente por gente relacionada con la oposición. En total 26 venezolanos fueron asesinados como consecuencia del inicio de la violencia por parte del régimen. Cabe destacar que, con excepción de Montoya, que como se mencionó fue supuestamente asesinado por un compañero, entre el 12 y el 21 de febrero fueron asesinados solo ciudadanos identificados con la oposición. Queda claro que el régimen inició la violencia.

Otros caídos: No se incluyen entre los anteriores el caso de Adriana Urquiola, asesinada por disparos de un malandro Comisionado de la Policía. Tampoco se incluye la muerte de un joven opositor que acosado por la guardia nacional cayó de un tejado. Hubo seis muertes que se achacan a las barricadas. El único caso evidente es el del motorizado que pereció como consecuencia de una guaya colocada para impedir el paso de posibles agresores. Los otros parecieran menos claros. Uno se estrelló contra un árbol, otro cayó en hueco de alcantarilla, otro patinó en aceite y dos se estrellaron contra la barricada. También el gobierno achaca el fallecimiento de dos personas por demora en llegar a hospital como consecuencia de las trancas. Estos casos deben ser investigados para determinar si fueron accidentes u homicidios culposos. Achacar estas lamentables muertes a los llamados de Leopoldo, María Corina y Ledezma a realizar acciones pacificas de calle es una canallada del régimen y es colaboracionista quien descalifique a estos dirigentes. Exigimos justicia para todos y ello solo se logrará con la intervención de organismos internacionales de derechos humanos.

Como en botica: Felicitaciones a Marco Tulio Bruni-Celli por su libro sobre el 18 de octubre. También a Carlos Oteyza por su documental sobre el petróleo. El Reventón III es excelente al igual que los anteriores. Los rojos quieren destruir al IVIC, pero confiamos no les dé tiempo. Evidenciado el perjurio de los testigos, todo el mundo se pregunta quién asesinó a Anderson y por qué siguen presos los Guevara. Por populistas no aumentan el precio de la cerveza y por comunistas quieren ahogar a la educación privada y a las universidades autónomas. Repudiamos las torturas a los presos políticos Raúl Baduel y Alexander Tirado. Por inocente y por razones humanitarias Miguel Ángel Nieto debe ser puesto en libertad. ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

Abogada @Tamara_Suju recibe asilo político en Republica Checa tras ser acusada de traición a la patria, @NTN24



Las colas socialistas, @ludmilavino

Publicado por Ludmila Vinogradoff el nov 26, 2014

Los venezolanos llevan más de tres años haciendo cola para comprar los alimentos y medicinas de primera necesidad con racionamiento pero nunca como ahora para adquirir una nevera, lavadora, televisor o cualquier artefacto electrodoméstico y mucho menos la ropa de marca como Bershka y Zara.

Donde uno se asome encuentra colas “socialistas” por todos los lados. En esta temporada navideña, adelantada en noviembre por decreto del presidente Nicolás Maduro, la gente se ha volcado a comprar como si fuera fin de mundo.

Los consumidores tienen que madrugar y pasar dos noches en vela en las tiendas públicas Daka o Bicentenario para tener acceso a los productos de “Mi Casa Bien Equipada” con “precios justos” que ordenó el gobierno para una “navidad

La razón de esta fiebre consumista es porque no hay mercancía y la poca oferta de las tiendas públicas provoca la estampida de compradores. Un mes antes de las elecciones municipales en noviembre del año pasado Maduro impulsó el “Dakazo”, obligando a los empresarios bajar los precios por debajo de 60% y 100 % de su precio de costo, lo que produjo la avalancha. Las tiendas se vaciaron de inmediato. Al amanecer 2014 no había reposición de inventarios y muchas tiendas tuvieron que cerrar.

Este año se repite por segunda vez la historia del “Dakazo”. En las tienda de Valencia y de Caracas se repartieron sólo 600 números que fueron marcados en los brazos como ganado a unas personas que tenían más de 24 horas esperando por sus electrodomésticos. Igual situación se repite en Traki y las tiendas Bicentenario. Los electrodomésticos también están racionados.

Los compradores son pacientes se llevan sus termos, sombrillas y sillas como si fueran acampar en la playa o el campo, pero no es para comprar un televisor plasma, las cinco prendas de Zara, juguetes o la muñeca Barbie socialista que fue rebajada por decreto a 2,50 dólares.


El bolívar venezolano se desploma en el mercado paralelo, por @DelgadoAntonioM

ANTONIO MARIA DELGADO 24 de noviembre de 2014

El bolívar venezolano ha perdido cerca de un 30 por ciento de su valor en poco menos de un mes en el mercado paralelo, producto de una drástica disminución en la oferta de dólares, un incremento en la liquidez del circulante nacional y a temores de que la crisis económica se agravará el próximo año, dijeron analistas.

La paridad cambiaría de Venezuela en el mercado paralelo, que para el 21 de octubre se encontraba en 98.09 bolívares por dólar, cerró en los 127.24 bolívares el lunes, tras perder más de tres bolívares durante la sesión.

La velocidad con que la moneda venezolana está perdiendo su valor en el mercado paralelo, el único que está disponible para millones de venezolanos, es una muestra de los graves problemas económicos que afronta el régimen de Nicolás Maduro tras el colapso del modelo “petropopulista” aplicado por el chavismo, situación que ahora está siendo agravada por la caída de los precios del petróleo.

La renta petrolera, administrada en su totalidad por el Estado, genera cerca del 95 por ciento de los dólares que ingresan al país, pero ese volumen ahora es insuficiente para sostener los enormes costos de los subsidios que el chavismo otorga a los sectores populares y a países aliados como Cuba, y los costos de importar alimentos y otros productos que dejaron de producirse en el país tras la sostenida destrucción del aparato productivo, advierten los economistas.

José Guerra, profesor de economía de la Universidad Central de Venezuela, dijo que el comportamiento actual del bolívar en el mercado paralelo se debe a una disminución aún mayor de los pocos dólares que el régimen de Maduro está soltando a la economía, a través de mecanismos como el Sicad.

“No hay oferta de dólares en el Sicad I y en el Sicad II”, señaló Guerra desde Caracas. “Eso hace que los dólares no estén entrando al mercado y está llevando a muchos a ir al mercado paralelo a buscar divisas”.

Pero la escasez de dólares no es la única razón detrás de la drástica pérdida de valor del signo monetario venezolano.

También hay que tomar en cuenta que a partir del 15 de noviembre comenzaron a pagar los aguinaldos (bonificación navideñas), que en algunos casos puede representar hasta dos o tres meses de sueldo, dijo Francisco Ibarra, director de la firma Econometrica.

“En Venezuela, como no hay muchos productos en que gastar bolívares, tenemos un número cada vez mayor de personas buscando dólares, y eso puede estar generando una mayor presión” sobre el mercado paralelo, explicó Ibarra.

Ese efecto también se ve acrecentado por la gran influencia que tienen las casa de cambio ubicadas en la ciudad fronteriza colombiana de Cúcuta, sobre la manera en que es calculado el tipo de cambio paralelo y la gran presencia de ciudadanos colombianos que aún viven en Venezuela, agregó Ibarra.

Pero la mayor presión sobre la moneda podría estar siendo ejercida por el miedo.

“Ahí lo que está operando es el temor y las expectativas de la gente de que las cosas van a seguir empeorando, cuando este gobierno no está mostrando tener ningún tipo de interés en adoptar las medidas necesarias para comenzar a revertir la situación”, expresó Ibarra.

Los economistas llevan meses advirtiendo que Venezuela requiere de un radical programa de reestructuración para comenzar a superar los graves problemas económicos que enfrenta y que debe incluir el desmantelamiento del control cambiario, eliminación de subsidios y de una serie de políticas --incluyendo el sistema de control de precios-- que han asfixiado con el correr del tiempo la capacidad productiva del país.

Según los expertos, el gobierno necesita comenzar a destrabar los monumentales desequilibrios que están llevando al país hacia una espiral hiperinflacionaria, situación que está siendo agravada por la drástica caída de los precios del petróleo, que en pocos peses han bajado desde los $95 el barril a niveles cercanos a los $70.

Expertos habían advertido que un barril de crudo venezolano por debajo de los $80, de sostenerse en el tiempo, generaría presiones difíciles de sostener para el régimen bolivariano.

El viernes, la cesta venezolana de crudo cerró en $68.97 el barril y los analistas creen poco probable que el crudo retorne a los niveles en que se encontraban en la primera mitad del año, aún cuando los países miembros de la OPEP tienen previsto discutir la situación más tarde esta semana.

Pese a las presiones cada vez mayores para que haga algo, Maduro hasta el momento no se ha atrevido a aplicar los correctivos, haciendo caso omiso de las graves advertencias que están siendo emitidas por los integrantes pragmáticos de su régimen.

“Todo esto es una situación de emergencia nacional, y lo están tratando con un ‘cuentico’ de la guerra económica”, dijo recientemente desde Caracas el economista Orlando Ochoa, en referencia a la reiterada acusación del régimen de que los problemas de desabastecimiento del país son producto de labores de sabotaje de la oposición.

“Ellos parecen estar dispuestos a seguir con ese juego hasta que se les caiga en pedazos al mundo”, enfatizó Ochoa, profesor de Economía de la Universidad Católica Andrés Bello.


México y Venezuela, por @marujatarre

MARUJA TARRE 24 NOV 2014

Dos países importantes de América Latina están viviendo momentos terribles en el campo de los derechos humanos

Es muy desagradable comparar horrores. Pero resulta que dos países importantes de América Latina están viviendo momentos terribles en el campo de los derechos humanos y vale la pena señalar las semejanzas y diferencias entre ambas situaciones. 40 estudiantes asesinados en México y en Venezuela también. Dos países agobiados por la violencia, los secuestros, la corrupción. El narcotráfico con ramificaciones en todas las ramas del Gobierno. La sociedad civil cansada, agotada de tanta impunidad. El país anonadado ante la muerte violenta y la crueldad de los asesinos. Los jóvenes en la calle protestando a diario la violencia en contra de sus compañeros. Enorme riqueza y pobreza desesperante. Desconfianza en la clase política de antes y la de ahora también. Corrupción, siempre corrupción.

Pero allí terminan las terribles semejanzas. En México, una lucha contra el narcotráfico, enfocada como un combate militar, ha desembocado en una desatada violencia. En Venezuela, ahora pieza importante en el tráfico mundial de drogas, los militares con su famoso Cartel de los Soles no luchan contra el narcotráfico sino forman parte activa del mismo. En México los 40 estudiantes fueron asesinados en una zona remota, en donde aparentemente no llega el poder del pusilánime Gobierno central. En Venezuela los estudiantes fueron asesinados en las calles de las principales ciudades del país, con pleno conocimiento y apoyo del Gobierno de Maduro. En México, los culpables, los asesinos mismos y los autores intelectuales están presos y repudiados por todos. En Venezuela, los asesinos de los estudiantes están sueltos, no hay un solo culpable y el Gobierno no ha expresado pesar alguno por esas muertes.

El Procurador en México se ha manifestado agobiado, “cansado” de tanto horror mientras que su equivalente en Venezuela, la Fiscal Ortega Díaz, es una furibunda militante del partido de gobierno que culpabiliza a los manifestantes. La defensora del pueblo ha llegado incluso a justificar la tortura, con argumentos muy parecidos a los que usan los militares en Guantánamo. La tortura en Venezuela se ha vuelto tan generalizada en las cárceles, que aún la ONU, que suele ser paquidérmica en sus pronunciamientos sobre derechos humanos, ha llamado la atención sobre lo que ocurre en las cárceles.

A Leopoldo López, líder principalísimo de la oposición se le aplican maltratos psicológicos, dentro de un aislamiento prolongado y torturas primitivas con excrementos humanos, como nunca se habían visto en la violenta historia del país. La Comisión de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, donde el Gobierno de Maduro tiene numerosos amigos, se ha pronunciado por la liberación inmediata de Leopoldo López, sin que el Gobierno haga un gesto por obedecer. Que yo sepa, en México no hay ese tipo de presos políticos, ni se somete a los presidiarios a torturas sistemáticas avaladas por las más altas autoridades gubernamentales.

Ante la muerte de los estudiantes, el presidente Peña Nieto demostró debilidad y torpeza política, culminando en un criticado viaje a China en vez de acercarse a sus compatriotas de Guerrero. Ante el asesinato de los estudiantes, Maduro los culpa como autores de “guerras económicas”, “agentes de la ultraderecha”, “hijitos de papá”, sin mostrar el menor arrepentimiento por la terrible represión que ha habido durante su Gobierno. Mientras México asume con dolor y dignidad la tragedia ocurrida y busca explicaciones dentro de su propio sistema y sus enormes fallas, Maduro y sus cómplices culpan de todo lo que ocurre en el país a paramilitares colombianos, a Uribe, al imperio. Incluso a Obama, que según ellos hasta conspira para que no llegue el papel higiénico a los baños venezolanos.

La Casa Blanca de la esposa de Peña Nieto ha causado indignación por fundadas acusaciones de conflicto de intereses y corrupción, aunque la señora dice que la mansión fue pagada con sus ingresos como conocida artista de telenovelas. En Venezuela, los “enchufados” no tenían —según ellos mismos confesaban— “donde caerse muertos” cuando llegaron al Gobierno. Ahora son banqueros, propietarios de mansiones fortificadas en Venezuela, palacetes en Europa, edificios en Florida, yates, aviones, caballos de carrera, cotos de caza y pare Usted de contar. La fortuna de Diosdado Cabellos se calcula en miles de millones de dólares. En los periódicos salió una noticia, pronto silenciada, según la cual al ministro petrolero Ramírez le investigan 40 (sí, 40) cuentas bancarias en Suiza. Los ingresos petroleros mayores de la historia han desaparecido en los bolsillos de los robolucionarios en el Gobierno.

México tiene una clase media pujante, empresarios cuyo éxito es de talla mundial y sigue siendo —a pesar de la violencia— un destino turístico privilegiado. Venezuela es un país que ya no tiene el dinero para importar todo lo que se ha dejado de producir en estos 15 años. Los boliburgueses basan su éxito en la corrupción y no en empresas. El turismo ha desaparecido después del asesinato de unos cuantos forasteros incautos.

Pero lo más importante para México es que allí sobreviven, y probablemente se harán más fuertes cuando se supere la tragedia de Guerrero, instituciones sólidas, independientes de la presidencia. En cambio, los Gobiernos de Chávez y de Maduro han ido acabando, una por una, con todas las instituciones de Venezuela, quedando solo un Ejecutivo ineficiente y acorralado por los problemas que ellos mismos han creado. México logrará superar la horrible tragedia de sus estudiantes muertos. Ojalá pudiéramos decir lo mismo de Venezuela.


Este domingo, por @lmesculpi

Luis Manuel Esculpí noviembre de 2014

Esta vez no madrugaron con el sonoro ruido de la diana, el estrepitoso escándalo de los cohetes también estuvo ausente. Fue a eso de las 9:30am recorriendo la caraqueñísima parroquia de San Agustín percibí que la tranquilidad de la mañana dominical, se vio interrumpida por un vehículo provisto de altoparlantes que hacía llamados desesperados exhortando a concurrir para las votaciones. La ausencia de electores en los centros de la zona era notoria y anunciaba lo que ocurriría durante todo el día. Se aguó así la celebración de un cumpleaños. Simultáneamente en su programa el personaje que antes se definía como expresión del "periodismo de denuncia", rol ahora olvidado, reincidía al hacer propaganda al gobierno a través de su encuestadora favorita, sin el menor rubor señaló que más del 60% de los venezolanos evalúan positivamente la gestión de Maduro. El contraste entre lo expresado en el programa televisivo y lo que se apreciaba en la calle era más que evidente.

No hubo la acostumbrada celebración ni los fuegos artificiales de otros tiempos, el encanto que alguna vez los acompañó parece haberse desvanecido, están conscientes de ello, la simulación resulta ahora más difícil, sus palabras carecen de credibilidad. El desencanto, la apatía y la desilusión recorre sus filas. Sus afiliados reflejan el malestar que recorre todas las áreas de la sociedad. Lo sucedido el domingo es una clara señal del estado de ánimo de quienes han sido hasta ahora sus adherentes. Las fuerzas democráticas tienen el desafío de encontrarse con ese descontento y actuar en la dirección de erigirse como real alternativa y ser percibida como tal.

Ese mismo día, pero en horas vespertinas, sucedió un extraño incidente, que provocó la suspensión de los actos previstos para clausurar y el merecido homenaje al escritor Eduardo Liendo en la Feria del Libro de Chacao, y afortunadamente no paso de allí. Un grupo de jóvenes enmascarados se dispusieron a cerrar la avenida frente a la Plaza donde se realizaba la Feria, la Guardia Nacional tenía el "pitazo" (esa "acción" fue convocada por la red) estaba desplegada desde tempranas horas, también con máscaras antigases y equipos antimotines. Ese incidente le permitió al gobierno desviar la atención de la inmensa abstención en sus comicios. Por lo que no es una insensatez suponer que en algunas acciones de ese tipo participan agentes provocadores, pues ellas no favorecen los propósitos opositores, muy por el contrario terminan por beneficiar al gobierno. No nos posibilitan aproximarnos al descontento, cada vez mayor que se observa en las bases del oficialismo, reavivan antiguas aprehensiones y prejuicios, hacia el comportamiento que identifican con el mundo opositor. Existen posturas extremas que conciben la política como manifestación de desahogo, sin proponérselo le hacen un magro servicio a la causa que dicen defender. Resulta que el trajinar la ruta de la lucha social y política plantea diversas y complejas exigencias, no comprenderlo y reducirla a la repetición de clichés y consignas, siempre resulta estéril e improductivo.

Acotación: al culminar está columna recordé una extraordinaria novela que leí hace tiempo de Jorge Semprún titulada Aquel Domingo. La recomiendo.

Luis Manuel Esculpí

ONGs: Ciudadanos tienen derecho a objetar postulaciones y evaluar desempeño de Rectores del CNE


Las ONG´s Ciudadanía Activa, Compromiso Ciudadano, Comunidanas, Grupo La Colina y Súmate rechazan las últimas actuaciones del Comité de Postulaciones Electorales (CPE), que le restan transparencia al proceso de selección de los candidatos a rectores del Consejo Nacional Electoral (CNE) estipulado en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV) y la Ley Orgánica del Poder Electoral (LOPE), como haber aprobado la toma de decisiones en esa instancia por mayoría simple, haber extendido por una semana el período de postulaciones y haber permitido las inscripciones por Secretaría de las candidaturas de las actuales rectoras Tibisay Lucena y Sandra Oblitas.

Estos hechos, que han sido aprobados en el CPE, gracias al control que posee el PSUV en esta instancia, burlan el compromiso adquirido por el Gobierno Nacional ante la Comisión de Cancilleres de Unasur y el Nuncio Apostólico de iniciar y no obstaculizar la renovación imparcial de los poderes públicos, como una contribución al diálogo nacional, el cual está suspendido hasta la fecha. Además, esta ausencia de transparencia del CPE aumenta la desconfianza en el Poder Electoral, que según reciente encuesta de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) es un reclamo no satisfecho de la sociedad venezolana, que coincide con las recomendaciones de organizaciones internacionales, como el Centro Carter y el Centro Interamericano de Asesoría y Promoción Electoral (CAPEL), sobre la necesidad de garantizar la imparcialidad y profesionalismo del CNE para lograr equidad en las condiciones electorales así como confianza en el Sistema Electoral.

Explican las ONG que en primer lugar se evidenció falta de transparencia al aprobar la toma de decisiones por mayoría simple –impuesta por la mayoría oficialista en el CPE– la cual no tiene base constitucional, ni legal, ni reglamentaria, desconociendo: a) el espíritu de la CRBV que obliga a elegir los Rectores con dos terceras partes de los Diputados; b) a la LOPE que estipula la elección de los miembros del CPE por dos tercios de los 165 Diputados; y c) al anterior Reglamento del CPE que establecía que las decisiones se tomaban con la aprobación de las dos terceras partes de sus integrantes.

Sostienen las ONG que una segunda decisión en la que observan falta de transparencia fue la prórroga injustificada en el lapso de postulaciones para Rectores, pues durante el período inicial (del viernes 31 de octubre al jueves 13 de este mes) ya se habían recibido 161 postulaciones, 6 veces más del mínimo de 27 candidatos requeridos según el numeral 4 del artículo 26 de la LOPE.

Una tercera muestra de opacidad del CPE fue permitir la inscripción por Secretaría de las actuales Rectoras del CNE Tibisay Lucena y Sandra Oblitas, quienes aparecieron postuladas a finales de la tarde del último día de la prórroga y sin acudir personalmente a entregar los recaudos, lo cual era una condición “sine qua non” para todos los aspirantes a rectores. Exponen que al consentir este privilegio a las Rectoras Lucena y Oblitas, para quienes además debe haber una evaluación previa de la Asamblea Nacional de acuerdo al artículo 8 del LOPE; el CPE violó sus propias condiciones establecidas en las convocatorias públicas y el artículo 21 de la Constitución: “Todas las personas son iguales ante la ley, y en consecuencia: No se permitirán discriminaciones (…) La ley garantizará las condiciones jurídicas y administrativas para que la igualdad ante la ley sea real y efectiva; (…) y sancionará los abusos o maltratos que contra ellas se cometan…”

Hay que evitar “refrito” de Rectores parcializados

Las ONG afirman que el actual equipo rectoral del CNE no merece aprobación en su desempeño, por varias faltas graves cometidas: a) retrasó 5 años la elección de Concejales Municipales que correspondía en 2009 y 1 año la de Alcaldes que debió efectuarse en 2012; b) no ha convocado elección para llenar vacante de 1 Diputado del Estado Zulia (principal y suplente electos Alcaldes) desde 2013; c) no ha rendido cuentas públicas del ejercicio 2013, como mandan la Constitución y las leyes; d) en 2012 y 2013 realizó cambios en el Registro Electoral no permitidos legalmente, para favorecer a candidatos del PSUV; e) se plegó a la petición gubernamental de desconocer a los Alcaldes de los Municipios San Diego del Estado Carabobo y San Cristóbal del Estado Táchira y convocar de forma urgente elecciones para sustituirlos; f) se abstuvo de tomar medidas para evitar el ventajismo gubernamental en las campañas electorales, entre otras muchas irregularidades en su gestión.

Ante las faltas de transparencia expuestas y la reprobación de la gestión de la actual directiva del CNE, las ONG hacen un llamado a los ciudadanos a no perder la esperanza de lograr soluciones pacíficas y electorales a la grave crisis por la que atraviesa nuestro país, pues la participación cívica, la contraloría pública y el voto masivo son las herramientas más eficaces para contener y superar los ventajismos e ilegalidades mencionados, como ocurrió recientemente con la derrota de los abusos en la repetición de las elecciones en los municipios San Diego en Carabobo y San Cristóbal en Táchira.

Por último, las ONG invitan a los ciudadanos a estar pendientes del anuncio por el CPE sobre el lapso de Objeciones a los Candidatos a rectores del CNE que no cumplan con las condiciones de elegibilidad establecidas en los artículos 296 de la Constitución y 9 de la LOPE, para presentar las razones que puedan tener con el fin de objetar la postulación de cualquiera de los 245 aspirantes, entre ellas las rectoras Lucena y Oblitas.



martes, 25 de noviembre de 2014

¿Presenciamos en silencio el fin de las democracias en América Latina?, @adrianavigi


Por Adriana Vigilanza, 25/11/2014

Un avezado político y periodista venezolano, en el exilio en Florida, no cesa de escribir sobre una supuesta "capitulación" de los dictadores Castro ante la Unión Europea, a cambio de inversiones en la isla, impunidad para ellos y el respeto a los derechos humanos.Rafael Poleo, Editor de “El Nuevo País”,  da por hecho este acuerdo y dice que su firma está plantea para el 8 y 9 de enero de 2015.Y que en ellos se arrastra a Venezuela, cual colonia de la isla.

Pero Rafael Rojas, en “El País” de España, refiere que los tiranos de Cuba y sus sucesores, no contemplan reforma política alguna, a cambio del financiamiento Europeo y de los EEUU, sino, a lo sumo, una renovación generacional de la cúpula del partido único, que se supone se decidirá entre 2017 y 2018, más una mayor representatividad de la heterogeneidad social del país “(…) dentro del mismo régimen de partido único,oposición ilegítima y control gubernamental de la esfera pública y la sociedad civil (…)”. Se agrega que “(…) La comunidad internacional parece pensar que, antes que a la democracia, es preciso que Cuba transite (del totalitarismo) al autoritarismo y al mercado, preservando intacto su régimen político. América Latina y Europa lo han aceptado, tácitamente, en el proceso de integración de la isla a la CELAC y en el diálogo en curso entre La Habana y Bruselas (…)” (Ver: http://elpais.com/elpais/2014/08/29/opinion/1409332330_583638.html).

Parece mentira que una información tan crucial para el destino de la democracia en América Latina y el derecho a una vida digna de quienes la habitamos, no se la hayamos escuchado o leído a otros periodistas o políticos. Al menos no en Venezuela, ni en la Florida. Pero se nos ha metido en la cabeza y como un tambor imaginario, redobla fuerte cada vez que entra en contacto con otras informaciones, de esas estrambóticas que estamos recibiendo ahora los venezolanos, casi a diario y que tal vez por eso, sean un tanto menospreciadas por las mayorías. Por ejemplo, el cambio de lugar de reclusión de Iván Simonovis, acusado de ser cómplice en la muerte de 2 personas, el 11 de abril de 2002 (murieron un total de 19, que no se sabe aún quién las mató. Tampoco hay un autor material para esas dos muertes de las cuales se lo acusa de ser cómplice. Y no lo liberaron, sólo que ahora tiene “casa por cárcel”, por estar enfermo) o la destitución por parte de Maduro de Miguel Rodríguez Torres, militar que ocupaba el cargo de Ministro de Interior y de Justicia, justo después de que cuerpos de seguridad a su cargo, asesinaran a la cabeza de un “Colectivo” (asociaciones para delinquir, consentidas por el régimen de Maduro). Nos preguntamos ¿tendrán que ver esos hechos con la supuesta “capitulación”? ¿Será que están entre las condiciones que impuso la UE a los Castro, para financiarlos? En el caso venezolano, ¿quién ”negocia” y por quiénes? ¿Qué papel juega en esto la “oposición” venezolana? ¿Alguien le ha explicado a la UE y a los EEUU, qué son los “Colectivos” y por qué hubo más de 200.000 asesinatos en Venezuela, en 14 años?

Ante eso, vuelve a nuestra memoria lo que en su momento consideramos una extrañísima declaración de parte de Henrique Capriles, cuando dijo, "cuidado: El "Maduro vete ya" puede ser un "Diosdado vente ya". Pero ¿por qué pensó Capriles que si se recontaban sus votos o si renunciaba Maduro, eso podría llevar al poder a Diosdado? Según la Constitución venezolana, si el fraude que cantó Capriles era declarado o si Maduro renunciaba, lo que vendría después sería una elección. Y si en Venezuela hay posibilidad de una elección auténtica, como piensa la MUD ahora, ¿cómo se iba a encaramar Diosdado en el poder? Porque personaje menos popular que ese, en Venezuela, solo “la sayona” (espectro del folklore venezolano, alma en pena que persigue a los hombres infieles, para asustarlos). Pero tratemos de explicar todo esto ahora, a la luz de la “capitulación”:

El aliado venezolano de los Castro es Maduro y junto con él, los “Colectivos”. Rodríguez Torres fue responsabilizado por Odreman, cabeza del Colectivo 5 de marzo, si algo malo le pasaba. Y le pasó. Fue asesinado por la policía CICPC, en un supuesto enfrentamiento. José Vicente Rangel, anciano operador político del régimen, declaró que fue muy grave esa masacre contra miembros de colectivos. Y acto seguido, fueron encarcelados los policías.

Por lo que vemos, la UE y al parecer, también los EEUU, han asumido que sólo dos grupos pueden hacerse del poder, en Venezuela y que con alguno tendrá la UE que aliarse. Uno “civil” (Maduro y los Colectivos), que son pro Castros (ambos militares) y uno abiertamente militar, como el difunto Chávez (DiosdadoCabello), integrado por militares a quienes se ha involucrado con el narcotráfico.  Visto desde el ángulo democrático, eso significa que la UE reconoce que no hay salidas ni electorales ni institucionales, para nuestra crisis. Y lo aúpa con el pacto de Bruselas. ¿Será por eso que Rafael Poleo ha catalogado la petición de renuncia a Maduro y la idea de una Constituyente, como  “fantasías desesperadas” (El Nuevo País, “Esto es lo que hay”).

Si se parte de eso, la extraña actitud de la MUD empieza a cobrar cierta lógica (aunque nos parezca repugnante).Se supone que EEUU y la UE ayudarán a los Castro, tan sólo a cambio de la esperanza de que el Estado totalitario, pase a ser un Estado capitalista. Pudiese incluso ser esa la razón de los 6 editoriales seguidos del New York Times, pro Castros. Ergo, pensarán dentro de la MUD, hay que montarse en este proceso de “transición”, con la esperanza de que algún día seamos un país más “vivible”, porque haya respeto al mercado (los negocios), no porque haya respeto a los derechos humanos y políticos para los Latinoamericanos (al menos,según la reseña que hace Rafael Rojas en “El País” de España). La "bisagra" entre MUD y Maduro es casi seguro que sea José Vicente Rangel, uno quesiempre quiso ser Presidente de Venezuela (muy anciano ya. No creemos que el tiempo le alcance). Tal vez por eso se fue personalmente a la ONU, justo en este mes, a tratar de suavizar el repudio mundial ante los crímenes del régimen venezolano contra civiles desarmados, de forma tal que a la UE no le sea tan difícil apoyarlo y por otro lado, salió a darle un “espaldarazo” a los “Colectivos”, aliados naturales del Castro/Madurismo, contra el grupo militar chavista, encabezado por Diosdado.

Es plausible que, en este escenario de lucha entre bandas - ambas armadas, en la que la UE aceptó a una y desechó a la otra, quién sabe por qué, siendo lo único claro que quieren a cambio capitalismo, cosa que, irónicamente, la banda civil (pero armada) que apoyan, dice detestar-  la oposición-MUD haya aceptado la tarea de trabajar en un"lavarle la cara" al régimen, tal vez a cambio de algunas posiciones de “poder”, que de todas maneras tendrá que conquistar en unas elecciones en las que quienes contarán los votos serán Maduro y los Castro. Posiblemente, a cambio de seguir en esta farsa hacia una “transición” gatopardiana, donde todo quedará igual, habrá pedido la MUD la libertad para algunos presos políticos (habrán incluido a ¿Leopoldo López?) y el retorno de algunos exiliados. Quizás esto explica por qué Poleo, quien lleva meses llamando a  Maduro “el esperpento”, pasó a llamarlo ahora “un político maduro y fino”.

Todo esto luce inmoral y colaboracionista, pero para otros, así es la política. En el fondo, presenciamos algo sumamente alarmante: el fin de las democracias y el respeto a los derechos humanos (van de la mano) en América Latina, porque este pacto de Bruselas las amenaza a todas, al igual que la “paz” que negocia Juan Manuel Santos, en Colombia, con las “FARC”.

¿No contamos los demócratas con aliados poderosos en el mundo? ¿Dónde están los Congresistas norteamericanos amantes de la democracia? ¿Dónde están las ONG que defienden derechos humanos? ¿No dirá nada al respecto el Papa Francisco? ¿Presenciaremos mudos esta catástrofe?



Adriana Vigilanza
@adrianavigi

Economía acorralada por el Estado, la familia y los obreros, @jesusalexis2020


Por Jesús Alexis González, 24/11/2014

En función de intentar comprender (más allá de la obviedad cuantitativa) las causas del profundo desajuste macroeconómico que experimenta Venezuela, abordamos el basamento ideológico que sustenta la relación Estado-familia-obreros en lo que se refiere a las aspiraciones redistributivas de carácter igualador, que intenta promover (1) estándares elevados de vida o (2) una igualdad en las necesidades mínimas, con la intención soterrada de evitar que la movilidad social (nuevas clases medias) actúe en contrario al enfoque del proceso que adelanta la izquierda comunista. Al propio tiempo, visualizaremos la pretensión gubernamental por una ampliación de los derechos de los trabajadores para participar en la gestión económica (y empresarial), en un horizonte que procura una lucha de clases para controlar los medios y modos de producción con la finalidad ulterior de cambiar estructuralmente las relaciones sociales, y retornar a un  Estado (totalitario) como principal agente productor de bienes y servicios, que de igual modo asume (contradictoriamente) la garantía de los derechos civiles, sociales y políticos de todos los ciudadanos.

Resulta pertinente recordar, que las políticas liberales impulsadas por el Consenso de Washington (año 1989)  se orientaban al funcionamiento de un sistema de mercado sin regulaciones (autoregulado) en la producción y distribución de bienes, bajo el marco de la libre competencia; escenario que a la postre mostro una incapacidad para disminuir la desigualdad social (pobreza y exclusión). Tal situación, motivo la refundación del Estado interventor para que participara activamente en la instauración de una cohesión social,  asumiendo el rol de principal (y casi único) coordinador y facilitador de una específica matriz socioeconómica entre la sociedad y los agentes económicos, hasta constituirse (el Estado), en respuesta a un clamor asistencialista emanado de la sociedad, en la más relevante estructura social que podía inducir beneficios sociales colectivos en armonía con un obligante crecimiento económico sostenido; en un contexto donde los sindicatos obreros, aparte de luchar por mejorar sus condiciones laborales, también participarían para restringir la libertad empresarial. Es evidente, que el mercado autoregulado y el principio de la igualdad tienen entre sí postulados incompatibles, ya que uno (el mercado) exige la no intervención del Estado mientras que en el otro (la igualdad) se infiere que el Estado debe asumir la carga de eliminar los obstáculos que impidan al ciudadano contar con una seguridad social a la luz de gozar de sus derechos (civiles, sociales, políticos y económicos); contradicción que origina una especie de economía mixta donde coexisten un sector privado (en vías de demolición) que participa en un mercado altamente controlado como mecanismo asignador (¿?), y un sector público con un marcado rol intervencionista al extremo de imponer (alejado de cualquier forma de “pacto social”) las políticas sociales y económicas hasta configurar una relación Estado-sociedad bajo una premisa de difícil logro: “que cada integrante de la sociedad se sienta como un miembro pleno, capaz de participar y de disfrutar de la vida en común” (Kymlicka y Norman, 1997) al establecer vínculos determinados entre los sectores sociales y el Estado, sin que medie el obligante compromiso entre el capital y el trabajo a los efectos de inducir tanto crecimiento económico y empleos dignos, como la generación de recursos financieros para sostener la inversión social.

A tenor de lo expuesto, puede inferirse que la perturbación económica (con implícita desestabilización política e institucional) que en la actualidad impera en Venezuela, es en mucho consecuencia de una errática gestión fiscal del Estado ante el exceso de recursos (humanos y financieros) que concentra habida cuenta de su cuantiosa e improvisada (y populista) participación directa en materias de índole social con el consecuente efecto sobre el crecimiento del gasto público (en dependencia exclusiva de la renta petrolera), al tiempo de convertirse en un obstáculo para el desenvolvimiento de la economía al desatender el impulso que debe prestar a la acumulación de capital (y su rentabilidad) en favor de magnificar los planes sociales compensatorios (renunciando a la debida eventualidad de algunos de ellos) propiciando una esperanza creciente hacia el Estado (la mano extendida), hasta materializar una contradicción que conduce a una disminución en la eficiencia funcional (y burocrática) de las políticas públicas  y a una pérdida de legitimidad en la actuación del Gobierno, incluida la ruptura del consenso social. En lo referente a la intervención del Gobierno en la economía, debería condicionarse su participación a la eficiencia (o ineficiencia)  en razón a la obligación de hacer buen uso de los recursos fiscales siempre escasos y a su costo de oportunidad (escoger implica renunciar) so pena de apuntalar, por una parte, un déficit fiscal continuado y por la otra, estimular en las familias el fácil sendero de delegar en el sector público la procura de recursos para financiar la satisfacción de ciertas necesidades (rentismo mental) que ellos mismos pudieran asumir, con la sola condición de contar con un empleo decente. En fin, ha de estar suficientemente claro que la supervivencia del Estado social (y benefactor) está limitada tanto por el tipo (y condicionantes) de las prestaciones que aspira (y puede) suministrar, como por la fase del ciclo económico en que se encuentre el país, ya que en una etapa expansiva variados componentes de la inversión social tienden a disminuir al ser absorbidos por el aparato productivo; mientras que por el contrario  en una fase recesiva algunos elementos del gasto social se contraen ( o deberían) por la elemental circunstancia de hacerse más difícil la recaudación de ingresos para atender el crecimiento natural y los incrementos en materia de política social. Es justamente una situación de desequilibrio macroeconómico y crisis recesiva, lo que debe impulsar hacia una redefinición del sector público en su rol de operador para la satisfacción de las necesidades inherentes al bienestar de la familia, previa revisión del esfuerzo compartido. En consecuente comportamiento, ha de revisarse lo relacionado con el desplazamiento que ha sufrido el sector empresarial en su participación en la conformación del PIB como reacción a la imposibilidad de competir con las perversas importaciones subsidiadas, con obvio efecto sobre la desaparición de su responsabilidad social, que en lo sucesivo lo intenta cubrir el Estado en un papel demáximo patrón aumentando de tal forma su tamaño y por ende cambiando su ya complicada estructura organizativa por una más pesada, lenta e ineficiente.

En la existencia de un Estado social de gran tamaño, que ahora aumentará sus complicaciones ante el anuncio que el venidero 28/11 se instalará para la reactivación del tejido empresarial el Consejo Presidencial del Gobierno Popular de la Clase Obrera,  puede encontrarse la razón de la ausencia de materia económica fundamental al momento de aprobarse el pasado 18/11 según Gaceta Oficial No 40.543 unas 28 leyes “vinculadas con la economía” y destinadas a “la diversificación, el crecimiento y el desarrollo económico de la patria”, donde no se incluyeron temas trascendentes como la sobrevaluación, un plan antiinflacionario, el ajuste cambiario (reducción del subsidio cambiario), una flexibilización del control de cambio, una política monetaria, la monetización del déficit fiscal (emisión de dinero inorgánico), caída del PIB, desequilibrio de la balanza de pagos, desabastecimiento y escasez, dependencia alimentaria, situación crítica de las reservas internacionales (especialmente las operativas), estímulo a la inversión productiva (nacional y extranjera, pública y privada) y un largo etcétera. Se desprende entonces, que las leyes en comento están dirigidas al hecho fiscal (reforma tributaria y fiscal) con la finalidad de aumentar los ingresos, cuyo monto reducirá muy poco (cerca del 2% del PIB) el actual déficit fiscal (superior al 20% del PIB), con el agravante que no se hace mención alguna sobre la obligante reestructuración del tamaño del Estado, con la finalidad de elevar la eficiencia del gasto público y así poder disminuir su monto; lo cual debe complementarse con la devolución a la economía del uso de los factores de la producción.


Econ. Jesús Alexis González
@jesusalexis2020

La nueva derecha latinoamericana, @antonigr


Por Antoni Gutiérrez-Rubí, 23/11/2014

Las últimas elecciones norteamericanas han devuelto el Senado a los republicanos y aumentado su diferencia en la Cámara de Representantes. Los conservadores vuelven, después de ocho años, a controlar ambas Cámaras del Congreso y lo poco que pudo hacer Barack Obama en sus mandatos —por incapacidad propia y/o por impedimentos de la oposición y del sistema norteamericano— parece correr ahora serio peligro. El líder republicano John Boehner ya se encargó de advertir que el nuevo Congreso trabajará, entre otras cosas, para derogar algunos artículos claves de la reforma sanitaria, la medida estrella de la Administración Obama. Y eso que el Tea Party, el movimiento ultraconservador que nació hace apenas cinco años y que, por un tiempo, supo cómo liderar el desencanto con el Presidente, no logró vencer en casi ninguna elección primaria. Pero influyó en casi todas. Esta es una primera lección: las bases radicales (activas, coordinadas, “conectadas en red”), influyen sobre los dirigentes moderados que temen perder su posición y representatividad, concediendo (cediendo, hablemos claro) muchas posiciones a los radicales en sus discursos y prácticas.

Pareciera que lo pregonado por los teabaggers, como se conoce a los partidarios del Tea Party, hizo su efecto. La política norteamericana se polarizó hasta el punto de ocasionar un inmovilismo legislativo insólito —en los dos últimos años sólo fueron aprobados el 2 % de los proyectos tramitados—. Lo que queda de 2014 y el próximo 2015, cuando comenzará definitivamente la campaña, serán decisivos para la política norteamericana y para la consolidación de esta nueva derecha. Las primarias republicanas contarán, probablemente, con las candidaturas de los senadores Ted Cruz (Texas), Marco Rubio (Florida) y Rand Paul (Kentucky), tres líderes afines al Tea Party.

Mientras en Estados Unidos surgía el Tea Party, en Latinoamérica, las bases radicales han optado por otras opciones que van desde los golpes blandos o quirúrgicos, al acoso sistemático (económico, mediático, político, con fuertes conexiones internacionales) a los gobiernos legítimos con el ánimo de crear una situación de ingobernabilidad que haga colapsar estos liderazgos políticos. A inicios del año 2009, en Bolivia se desbarataba un intento de magnicidio; y, poco más tarde, un golpe de estado en Honduras terminaba con el gobierno democrático de José Manuel Zelaya. Comenzaba lo que algunos analistas definieron luego como «neogolpismo», una nueva modalidad de irrupción ilegítima que tiene las siguientes características: bajo nivel de violencia explícita, carácter «institucional», promoción de un desgaste gradual y ausencia de una ideología unificadora. A los casos antes mencionados, se le sumaron luego la intentona de golpe de estado a Correa en 2010 y el derrocamiento a Fernando Lugo en Paraguay en 2012.

Este neogolpismo blando pretende crear un estado de ánimo y de situación que hace inevitable un cambio no democrático para garantizar, supuestamente, la propia democracia. Este neogolpismo estuvo y está capitaneado por una derecha que dista de la derecha clásica latinoamericana. La editorial de noviembre de la edición del Cono Sur de Le Monde diplomatique titulada La Nueva Derecha en América Latina acierta al describirla como «democrática, posneoliberal e incluso […] dispuesta a exhibir una novedosa cara social».

En sus inicios, algunos de estos líderes de la nueva derecha fueron verdaderos outsiders, llegando a la política desde otros ámbitos (en especial de las oligarquías empresariales) y con poca o nula experiencia en ella. Y otros, en cambio, fueron verdaderos insiders que mamaron la política desde niños (algunos hasta crecieron en los palacios de Gobierno, y que creen que ahora el destino les otorga una oportunidad con la única legitimidad de una concepción dinástica de la política). Hoy, todos por igual sostienen un discurso antipolítico, un discurso que está vaciado de ideología y de contenidos. Liderazgos calculados y diseñados al detalle, muy bien trabajados en la telegenia y las técnicas del marketing político, con fuerte y profesionalizada presencia en redes sociales e intensovideoactivismo político. Discursos juveniles, frescos, cercanos, conciliadores; y estilos personalistas y mediáticos que encubren una falsa apariencia de ciudadano común.

Su acción política es, esencialmente, pragmática. Tanto que hasta parece responder a la conocida proclama de Groucho Marx: «Estos son mis principios… Si no le gustan, tengo otros». Este pragmatismo in extremis explica la «cara social» de la que hablaba José Natanson en la editorial de Le Monde diplomatique. Pero no se trata de una cara social genuina… sino más bien de una careta, una máscara.

Hace poco más de un año, el diario argentino Miradas al Sur identificaba una estrategia común en muchos de los nuevos líderes de la derecha latinoamericana: la caprilización. Esta estrategia, que emula la diseñada por Fernando Henrique Capriles para las elecciones presidenciales venezolanas de 2013, fue definida por el co-editor del blog Artepolítica, Mariano Fraschini, como la «estrategia política que descansa en una posición discursiva y política que rescata elementos positivos del gobierno y se erige como la superación del mismo a partir de ser la solución, más que la oposición».

La nueva derecha latinoamericana, en general, no habla de cambio… prefiere hablar de renovación, de superación. Promete conservar y, en ocasiones, profundizar en los logros y en muchas de las medidas de sus contrincantes. Esto no quiere decir que la vertiente latinoamericana de la nueva derecha tenga una dosis de progresismo o que sea más sensible que las bases radicales norteamericanas, sino que los logros alcanzados en Latinoamérica son, de alguna manera, indiscutibles, inexpugnables. Esta estrategia tiende, en algunos casos, a introducir elementos de continuismo táctico, pero es una apariencia que esconde su verdadera naturaleza: que es la alteración radical de los postulados políticos existentes, que difícilmente se pueden derrotar en las urnas, pero sí en la mezcla explosiva de hostilidad política que combina redes, medios, calles y “círculos de poder económico globales”.

En este sentido, la verdadera continuidad y profundización de estas políticas no puede estar garantizada por quienes son herederos (algunos en sentido literal) de una era que se caracterizó por la desidia, la dependencia, la liberalización económico-financiera, la precarización laboral y, fundamentalmente, por la desigualdad social. La nueva derecha latinoamericana quiere seducir, se moderniza. Y no dudará en camuflar o esconder su verdadero rostro. Por eso, para la vieja izquierda, la nueva derecha es un problema. Serio. Si se quiere combatir la modernidad táctica y técnica de la nueva derecha latinoamericana van a hacer falta más que consignas, proclamas o puños alzados. Mejor será alzar las neuronas. Las únicas que pueden ganar (o perder) frente a estos nuevos fenómenos políticos.



Las dos caras de la Feria del Libro, @LissetteCGA



Por Lissette González, 24/11/2014

La plaza Altamira tiene para el caraqueño dos caras. Una es la cara política, combativa, que se inició desde fines de 2002 cuando un grupo de militares plantó allí un campamento para promover un cambio político. Desde entonces, ha sido escenario de numerosas protestas y también de represión policial. Aunque esto no es nuevo, ciertamente ha sido más intenso durante este turbulento 2014.

Pero esta plaza tiene también otra cara, la del encuentro ciudadano con la lectura y la cultura puesto que allí se ha celebrado los últimos 5 años el festival de la lectura del municipio Chacao. En una Caracas de espacios públicos abandonados ante el temor por la inseguridad, los eventos que organizan las alcaldías en nuestras calles se convierten en un oasis, en la ventana a través de la cual mirar cómo sería la ciudad en la que nos gustaría vivir cada día. Muchos articulistas esta semana han escrito sobre el festival que logró organizarse a pesar de las dificultades del entorno, y ser nuevamente este año un espacio para el ocio, el encuentro e, incluso, para discutir y pensar sobre nuestro país.

Ambas caras se conectan; en el medio de la plaza, en el corazón de la feria, había fotos de los presos políticos que aun están en las cárceles y un tributo a los manifestantes que fueron asesinados en las protestas de inicio de este año. Un recordatorio claro de que no vivimos precisamente en un paraíso de ciudadanos que pasean, leen y cuestionan. Parecía que ambas caras habían logrado convivir.


Este domingo 23 de noviembre hubo una protesta de un grupo de personas usando máscaras en la avenida Francisco de Miranda junto a la feria. Según leo de las personas que estaban allí en ese momento, no estaba claro el motivo, no había consignas. Rápidamente, el contingente antimotines de la Guardia Nacional se ocupó de reprimir a los manifestantes y los organizadores de la feria llamaron a desocupar la plaza para garantizar la seguridad de expositores y asistentes. Aunque al final de la tarde la feria reabrió, la clausura ocurrió con un sabor amargo. El oasis ya no era tal, la convivencia entre las dos caras se rompió.

Claro que hay derecho a la protesta y un espacio lleno de gente, como la feria, suele ser el mejor para transmitir un mensaje. Llegar con un megáfono y dar un discurso frente a las fotos, leer poesías alusivas a los hechos de febrero, repartir volantes, convocar a las acciones que están organizando, podrían haber sido acciones muy exitosas. Habrían formado parte de la vida ciudadana que es posible en una democracia.

¿Pero qué se puede lograr con una protesta que da la espalda a quienes están allí? ¿Quién era, entonces, su público y cuál su mensaje? Todavía no he leído un comunicado o un tuit que me lo explique. Y la grieta que separa las distintas estrategias políticas propuestas desde la oposición sigue ampliándose. Necesitamos un espacio para ese diálogo. Quizás aquí, en esta misma plaza.



Lissette González
@LissetteCGA

Pablo Iglesias o el mentecato ilustrado, por @CarlosAMontaner

Carlos A. Montaner 24 Noviembre 2014

Calma. No hay agravio. La etimología de mentecato es transparente. Quiere decir “mente captada o capturada”. Me refiero a eso. Iglesias es un joven político y politólogo español, chavista, que hoy tiene un sorprendente poyo electoral en su país.

Pablo Iglesias, sin duda, es un mentecato ilustrado. Seguramente tiene un cociente de inteligencia altísimo. Como el genial Mussolini, que alcanzaba un puntaje de 175. El problema radica en qué ideas han capturado tan prodigiosa mente. Las grandes cabezas pueden estar pobladas de disparates que, cuando se mezclan con una actitud arrogante, devienen en la terca insistencia en el error, en la negación de la realidad y en el desprecio por los cerebritos de a pie. Suele ocurrir. Las malas ideas, cuando se enquistan en neuronas privilegiadas, son más dañinas.

¿Cuáles son las ideas madre –hay ideas madre como hay células madre– instaladas en la descomunal sesera del profesor Iglesias que no le permiten observar la realidad con ecuanimidad?

Son varias. La primera tiene que ver con la desmesurada fe en su propia capacidad intelectual. Pablo Iglesias no conoce la duda. Predica ex cátedra. Él y su tribu creen saber cuánto deben ganar las personas, que precio justo deben tener las cosas y los servicios, cómo pueden funcionar las empresas, qué deben producir para servir a la sociedad, qué se debe poseer para alcanzar una vida feliz y digna, y en qué punto el patrimonio acumulado se convierte en una injusticia que hay que cercenar de un certero tajo fiscal. Prodigioso.

La segunda es también una cuestión de fe. Pablo Iglesias cree fervientemente en el Estado-empresario que elabora alimentos, asigna electricidad y comunicaciones, maneja el crédito y gestiona los ahorros.

Cree en el Estado redistribuidor de riquezas que extiende una pensión a todas las personas por el mero hecho de vivir en el país (650 euros). Cree en el Estado planificador que todo lo sabe, que conoce el presente como la palma de la mano y es capaz de prever el futuro. Cree en el Estado que castiga implacablemente (ama la guillotina de la revolución francesa).

Cree que la riqueza se logra trabajando menos –35 horas a la semana—y por un periodo más breve (60 años). Cree, en suma, que la prosperidad se logra gastando, no ahorrando e invirtiendo, como ha hecho la tonta especie humana durante miles de años. Maravilloso.

Pero lo interesante es que Pablo Iglesias ya ha puesto a prueba sus ideas madre, precisamente en Venezuela, donde él y su grupo fueron contratados para encauzar de diversas maneras el “proceso revolucionario”, algo que hicieron durante ocho años a plena satisfacción de la República Bolivariana –por eso los mantuvieron dentro del presupuesto durante tanto tiempo–, tarea por la que cobraron nada menos que tres millones setecientos mil euros: más de cinco millones de dólares.

En ese periodo, de acuerdo con las memorias de la fundación Centro de Estudios Políticos y Sociales (CEPS), que era la institución que firmaba los acuerdos y recibía los dineros, Iglesias y sus allegados ayudaron directamente a Chávez a fomentar su revolución desde el despacho presidencial, a Telesur a crear y divulgar su propaganda, al Banco Central de Venezuela a desarrollar su política monetaria, al Ministerio del Interior a manejar sus prisiones (como en la que yace Leopoldo López), al Ministerio de Trabajo a organizar sus pensiones, y al Ministerio de Comunicación a no sé qué función exactamente, aunque algún trabajo pudieron desplegar en el Centro Internacional Miranda, dedicado al adoctrinamiento político comunista, a juzgar por las palabras de Juan Carlos Monedero en su conmovido homenaje a Hugo Chávez, en el que recuerda con tristeza la desaparición del Muro de Berlín, ese monumento al estalinismo.

Es decir, Pablo Iglesias y sus amigos, de acuerdo a los consejos que aportaban a tan amplio espectro gubernamental, en gran medida son responsables del caos venezolano, del desabastecimiento que padece el país, del desorden financiero, del aumento exponencial de la violencia, del horror de las cárceles, de los atropellos a la libertad de expresión, de la falta de inversiones extranjeras, del cierre de miles de empresas, y hasta de la pulverización del Estado de Derecho al proponer, presuntamente, la eliminación de la separación de poderes en los cursillos de formación que les daban a los parlamentarios del mundillo del socialismo del Siglo XXI.

Naturalmente, Iglesias y sus amigos de CEPS tal vez aleguen que esto no es cierto, que nadie les hizo caso durante los ocho años que asesoraron a los bolivarianos, o que los convenios, realmente, eran una fuente de solidaridad revolucionaria, porque ellos apenas colaboraban, aunque cobraban, pero, en ese caso, incurrirían en un delito semejante al que hoy la justicia española les imputa a socialistas y populares: financiación irregular de actividades políticas con fondos provenientes del sector público.

Como me cuesta trabajo creer que Iglesias y sus amigos forman parte de una casta corrupta, me inclino a pensar que, realmente, lo que hay que imputarles no es un delito de fraude o peculado, sino un alto grado de corresponsabilidad en el  hundimiento de Venezuela, precisamente por transmitirles a esos vapuleados ciudadanos las ideas y los conocimientos equivocados.

En todo caso, es muy probable que Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero y el resto del grupo, entiendan (como entendía Lenin) que las revoluciones son así: dolorosas, y devastadoras, como corresponde a la necesaria etapa de demolición del pasado burgués, lo que explica la conformidad que muestran con cuanto sucede en Venezuela, postura muy diferente, por cierto, a la del profesor méxico-alemán Heinz Dieterich y a la del pensador norteamericano Noam Chomsky, quienes han denunciado los excesos que convulsionan al país sudamericano.

¿Qué harían Pablo Iglesias, Monedero y sus amigos si tomaran el control de España? A mi juicio, lo mismo que han contribuido a hacer en Venezuela. ¿Por qué? Porque no son unos cínicos racistas que quieren para España algo diferente a lo que aplauden en Venezuela. Quieren lo mismo. Un Estado fuerte presidido por un grupo revolucionario decidido a implantar el reino de la justicia a cualquier costo. Quieren acabar con las estructuras burguesas que acogotan al proletariado, destruir los podridos partidos políticos tradicionales, encarcelar a quienes se opongan a la voluntad del pueblo y silenciar a esos medios de comunicación que sólo representan los intereses de los propietarios. Son mentecatos –sus mentes han sido capturadas por el error–, como les sucede a todos los fanáticos, pero no hipócritas.  Y son, además, ilustrados. Esto agrava las cosas.


Polluelos mutantes, por @CarlosRaulHer

CARLOS RAÚL HERNÁNDEZ domingo 23 de noviembre de 2014

El esquema de los revolucionarios de izquierda y derecha es sencillo: chantaje, uso de la fuerza y atropello para imponerse sobre la mayoría. La regla es que cuando pierden legítimamente, protestan, impugnan y denuncian. Calumnia que algo queda, y se llama pre-política. En Venezuela se instaló con el triunfo de la revolución al destruir los partidos y contaminó fatalmente sectores autodefinidos democráticos, tal vez porque el éxito y la eficacia del modelo neocaudillista para controlar el poder desde 1998, les hace pensar que ese es el lado correcto de alguna majadería. Varios ingresaron al liderazgo opositor sin la mínima preparación, sin referencias intelectuales suficientes, solo con el ejemplo desviado del Galáctico; y el verbo se hizo carne nuevamente. Aparecieron los polluelos mutantes de la oposición.

Calcan el proceder torcido del maestro, y no se sabe por qué magia del narcisismo y contra toda evidencia, presumen superioridad moral de la que carecen -igual que aquél- que resulta hilarante pero anuncia tragedias. Hablan como elegidos y lo único que saben es errar, descomponer, demoler, como aquél. Así la minoría atropella a la mayoría, no construyen política sino desacreditan, no argumentan sus puntos de vistas, sino linchan moralmente. Eso acaba de verse en las elecciones estudiantiles de la Universidad de Los Andes. Veintidós partidos acordaron un candidato unitario y la minoría decidió traicionar el acuerdo, incendiar moralmente, lanzarse por su cuenta sin importarle poner en peligro el triunfo, ni la posibilidad de entregar la Federación de Centros Universitarios a Maduro y Cabello. En su lenguaje disolvente y sulfúrico, acusan de "colaboracionista" a un joven estudiante que ganó la elección.

¿Dividirán en las parlamentarias?

Para encubrir el favor que hacen al madurismo "denuncian" a la MUD. Los estudiantes votaron mayoritariamente por la Unidad pero les aplicaron la receta revolucionaria: declarar fraude, quemar urnas, mentir y encanallar. Es para asustarse que los progenitores de este engendro lleguen a posiciones de poder. Continúa así la descabellada movida que pareciera proponerse ayudar a que el gobierno derrote la oposición en las parlamentarias del año que viene. No bastan los desastres de la salida, que apuntalaron un gobierno débil y fragmentaron las fuerzas de cambio, tampoco el graznido indescifrable de la "constituyente". Ahora pareciera que patearán el tablero en las parlamentarias si la mayoría no se arrodilla frente a sus deseos, tal como actuaban nazis, bolivarianos y fascistas en su período opositor, y vale preguntarse si cuajarán una posible alianza con el Movimiento Al Socialismo para crear la "tercera vía".

Contaba Ramón J. Velásquez que Rómulo Betancourt tenía grandes aprensiones contra el MAS y creía que había nacido para destruir las instituciones, "un lobo con piel de cordero" como declaró en 1975. Décadas después apoyó a Caldera en 1993 para arrasar los partidos, y luego a Chávez en 1998, las dos decisiones trascendentales del partido y que liquidaron la democracia. El G2 cubano trabaja febrilmente para dividir la oposición ante las perspectivas de derrota del gobierno en 2015 y lo está logrando porque hay unos demasiado astutos y otros demasiado tontos. Lo contrario de la prepolítica es la política democrática que se instala en el mundo con lo que Nicolás Sartori llamó el partido moderno y cuya esencia es el debate para tomar decisiones por mayoría y cumplirlas por unanimidad.

Un discurso en ruinas

La democracia no surge para que la gente esté de acuerdo, sino para que esté en desacuerdo, pero las exigencias de la lucha contra el autoritarismo promovieron la creación de la Mesa de la Unidad, una alianza voluntaria entre factores diferentes que decidieron sacrificar parte importante de sus objetivos propios por la Unidad. Los polluelos mutantes desconocen esos aspectos elementales de la civilización política y eso perturba e incluso imposibilita el funcionamiento de las alianzas establecidas, porque sin unidad perfecta, la oposición obtendrá pocos diputados y el gobierno profundizará su hegemonía. Quien estudie las comparecencias de algunos prepolíticos opositores descubrirá una terrible desorientación. Discursos ruinosos de ideas, a trompicones, sin noción de estrategia, plagados de lugares comunes como termitas, de un moralismo falso y autoexaltaciones de egocentrismo sin asidero.

Sin planteamientos ni orientaciones sobre qué hacer, solo es rico en mala yerba, desconfianza, escepticismo sobre el voto -único instrumento con el que se cuenta- golpes bajos contra los aliados y proposiciones insulsas ("hay que salir del régimen inmediatamente", "tenemos que reivindicar la lucha de este año"). Eso complace oídos ingenuos, pero es pueril, y contraproducente en la empresa de ganar ciudadanos para el objetivo de todos. Encima la prepolítica brilla por mamita. Financia laboratorios de marrullería, seudónimos con los que intentan destruir no las ideas sino la vida privada de cualquier interlocutor que no esté de acuerdo con sus disparates, pero cuando alguien acepta la controversia, se ponen a lloriquear amargamente y a quejarse de "agresiones".

CARLOS RAÚL HERNÁNDEZ

@CarlosRaulHer